27 de octubre de 2009

El valor de las palabras

ACLARACION NECESARIA

En la nota que precede a este post, hablamos de voces que “no pueden ser dobladas”, y de la importancia que tiene LA VOZ para expresar emociones.

En un diálogo verbal entre dos personas difícilmente surjan dudas para interpretar la intencionalidad de lo que uno ha querido decir, sin importar cuales han sido las palabras utilizadas. No hacen falta aclaraciones; la inflexión de la voz basta y sobra.

Esto no ocurre con la palabra escrita, terreno en el que hay que ser meticuloso y preciso, tanto para expresar fielmente el mensaje que se quiere transmitir, como también para tener en cuenta el efecto que pueda causar en el destinatario.

Esta entrada es escrita a modo de desagravio hacia un visitante del blog que, como pocos, ha dedicado tiempo –el suyo! que sin duda debe ser valioso- para matizar sus comentarios con aportes propios que han enriquecido el espacio reservado a “Comentarios”.

La desafortunada elección de un vocablo por parte del blogger provocó un malentendido que la inflexión que posibilita LA VOZ pudo haber evitado. Por eso creo que es de hidalguía reconocer que esa palabra, fría y sin aditamentos que ayudaran a reflejar el espíritu con el que fue escrita, causó un efecto no deseado.

La reacción del visitante ha sido lógica, coherente y honesta. Que estas líneas queden entonces como un mea culpa.
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23 de octubre de 2009

Voces que no pueden ser dobladas

*Humphrey Bogart y Frank Sinatra*

La voz es un excelente medio de comunicación. Tiene matices, inflexiones, tonos agudos y graves y puede transmitir emociones, como felicidad, desprecio, ira, amor.

Se dice que la voz humana es el instrumento musical más perfecto. Cada ser humano tiene su propio registro, pero algunos nacieron con cuerdas vocales privilegiadas, que las hace únicas e imposibles de imitar.

Al hablar de voces que no pueden ser dobladas, el único ejemplo al que recurro en esta breve nota para que no se extienda en demasía, es por supuesto la de Humphrey Bogart.

Ver una película de Bogart en la que su voz real no se escucha es algo que me cuesta aceptar y por lo tanto opto por la versión original con subtítulos, cuando ello es posible. Esto dicho con todo respeto hacia los profesionales del doblaje.

Para ilustrar estos párrafos, quedan todos invitados a cliquear en el siguiente video, un fragmento de la película El motín del Caine, en la que por cierto, dicho sea de paso, Bogart brinda una actuación magistral, que lo hizo candidato al Oscar que finalmente obtuvo el formidable Marlon Brando por La ley del silencio (On the water front) conocida también como Nido de Ratas.

Que pena que hayan coincidido en el mismo año!. La estatuilla debió haber sido partida por la mitad.

En este corto video puede apreciarse también la expresión de Bogart en su caracterización de un capitán paranoide de la marina de los Estados Unidos. Ya hablaremos más extensamente sobre El motín del Caine.

(No hace falta saber inglés, basta con escuchar su voz y ver sus expresiones)







Otra voz única e inimitable es la de Frank Sinatra, pero en este caso como cantante.

Sus versiones de My way, Three coins in the fountain, Strangers in the night, por citar sólo tres, son insuperables. Pero hay una canción que en mi modesta opinión NO PUEDE SER interpretada por nadie más.

Se trata de Let me try again. Es como si le perteneciera, como si hubiese sido compuesta exclusivamente para él. Es además, para mí, una de las más hermosas melodías que he escuchado, y cada vez que lo hago, consique lo que pocas: me emociono, como suele decirse.

Aquí está el video en la versión de LA VOZ.








Algunas personas se destacan por diversas cualidades, como presencia, belleza, carácter, personalidad, etc. pero en cuanto a voces, Bogart y Sinatra están en el Olimpo.



Estos personajes -en este caso del mundo del espectáculo- hacen la vida un poco más llevadera.

Y para quienes tengan conocimientos de inglés y quieran seguir la letra, aquí está.

I know I said that I was leaving
But I just couldn't say good-bye
It was only self-deceiving
To walk away from someone who
Means everything in life to you

You learn from every lonely day
I've learned, and I've come back to stay

Let me try again - let me try again
Think of all we had before - let me try once more
We can have it all - you and I again
Just forgive me or I'll die - please let me try again

I was such a fool to doubt you
To try to go it all alone
There's no sense to life without you
Now all I do is just exist
And think about the chance I've missed

To fake is not an easy task
But pride is such a foolish mask

Let me try again - let me try again
Think of all we had before - let me try once more
We can have it all - you and I again
Just forgive me or I'll die - please let me try again
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22 de octubre de 2009

Este jueves hablamos de libros

Día frío, lluvioso y desapacible, con el viento que mece las hojas de los árboles, tal como se ve a trvés del cristal de la ventana. Ambiente ideal para convivir un rato con los libros para quien tiene la suerte de no tener que ir a trabajar. No es mi caso, lamentablemente.



Abro mi planilla Excel en la que tengo anotados meticulosamente todos los libros que recuerdo haber visitado. Y haciendo un repaso de lo leído “allá lejos y hace tiempo” me encuentro con una tetralogía de una saga familiar escrita por el novelista, ensayista, guionista y dramaturgo estadounidense Howard Fast. La traigo hoy a colación y la recomiendo efusivamente pues recuerdo el interés que despertó en mí en los años adolescentes.



Algunos textos dicen que la saga se extendió a seis novelas, pero las que menciono aquí son las cuatro primeras, todas pertenecientes a una colección que creo era de Plaza & Janes, de tapas blandas y formato pequeño, muy fácil de llevar y traer en los desplazamientos diarios de entonces.

El tema central narra la historia de la familia Lavette que comienza en el terremoto de San Francisco, en los albores del siglo pasado. El protagonista se convierte en empresario multimillonario creando un imperio que luego se desploma, mientras su vida personal y familiar se desarrolla entre los altibajos propios de una novela.

El entorno es la Primera Guerra Mundial, la Gran Depresión de 1929, la Segunda Gran Guerra, la caza de brujas del senador Joseph Mcarthy, la Guerra de los Seis Días de Israel y la Guerra de Vietnam. La tetralogía muestra un encomiable rigor histórico, pero cada lector, a través de sus conocimientos o investigaciones, tendrá que discernir hasta que punto se entremezcla la realidad con la ficción.

Howard Fast, que en su juventud estuvo afiliado al Partido Comunista y más tarde fue expulsado del mismo debido a sus críticas contra la intervención soviética en Hungría, fue víctimas de esa caza de brujas y pasó tres meses en la cárcel.

De sus aproximadamente 80 novelas, algunas fueron escritas bajo distintos seudónimos, como las de género policial que llevan la firma de E.V. Cunningham. La novela Espartaco sobre la rebelión de los esclavos en la época romana y llevada al cine, estuvo prohibida durante algún tiempo en Estados Unidos.

Fast, de origen judío, nació en 1914 y falleció en 2003. Sus obras versan mayoritariamente sobre la historia norteamericana y pueden encuadrarse dentro del género ficción histórica. Debido a su prosa fluida, su lectura puede resultar muy agradable.

En la actualidad estamos invadidos por miles de títulos y está bien que sea así, pero cada tanto conviene desempolvar libros que conservamos en el recuerdo; son aquellos que ameritan una segunda lectura.

En síntesis, si la tetralogía (Los inmigrantes, Segunda generación, El sistema, El legado) se cruza en tu camino, no la dejes escapar.
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21 de octubre de 2009

Nostalgias del campo argentino (III) -¡Pobres animales!

Pobres animales!

José Trepat

En las notas anteriores nos referimos a la prodigalidad de la ubérrima tierra a la hora de dar sus frutos, y a los rigores de la naturaleza en sus distintas e incontrolables manifestaciones.

En lo que es tan sólo una serie de apuntes sobre una etapa de la vida, los recuerdos están centrados hoy en la relación entre el hombre –genéricamente hablando- y los animales, y también la de éstos entre sí.





Hay mucho de crueldad, aunque a veces el fin justifica los medios, como se verá, pero también mucho de sufrimiento gratuito infligido a esos “seres inferiores” con el único propósito de diversión, por llamarlo de alguna manera.

Con el paso del tiempo algunas personas modifican su modo de ver la vida, suerte o desgracia. En mi caso, los años me han servido para conocer y querer a los animales en su conjunto, y seguramente no repetiría jamás lo que décadas atrás fue tan sólo producto de la inconsciencia infantil-juvenil. Y también del ejemplo de los mayores.

Mi contacto con el mundo animal en lo que se refiere a una relación personal ocurrió a los ocho años cuando recibí de regalo una perrita con un mes de vida, mientras estábamos en una chacra en Capitán Sarmiento, en Argentina. Me encariñé enseguida con la cachorrita de color negro con manchas blancas, y pasaba largas horas acariciándola mientras dormía.

Fuimos creciendo juntos y cuando dos años después la familia debió de separarse en busca de nuevos horizontes, a mí me tocó ir a vivir a una chacra de mis tíos en Arrecifes. Por suerte pude llevarme a Perla, que así la habían bautizado.

Mis tíos la aceptaron en principio, pero pronto comprendí que una perra, por el sólo hecho de ser hembra, tiene los días contados dónde deba convivir con sus congéneres del sexo opuesto. Como es de suponer, Perla enseguida quedó preñada por alguno de los perros, que no hicieron más que ceder a su instinto natural.

Las crías de mi perrita fueron regaladas a quienes quisieron aceptarlas, y mi tío se quedó con uno de los hijos, al que le puso el nombre de Capitán. La raza de Perla y sus descendientes era indefinida, de tamaño pequeño y patas cortas. Un aciago día llegó la fatídica decisión: la perra no podía seguir allí pues era causa de constantes riñas entre los machos, todos más grandes que ella, que se la disputaban enloquecidos. Es el destino de las pobres hembras caninas.

Llegó el día de deshacerse de ella. Nos subieron a un coche que avanzó varios kilómetros por caminos de tierra hasta que se detuvo en un paraje solitario en el que se veía sólo una casa a unos 500 metros. Se abrió la puerta del viejo Chevrolet de 1938 y Perla fue arrojada sin que importaran sus lastimeros ladridos, como si intuyera que estaba siendo abandonada.

La puerta se cerró y el coche se puso en marcha acelerando rápidamente. A través de la nube de polvo pude ver durante algunos segundos la última imagen de mi querida perrita que corría desesperadamente con sus patitas cortas tratando de alcanzar el vehículo. Lloré mucho y esa imagen no se me borró nunca de la memoria. ¿Por qué esa crueldad? Hubiera sido mejor un tiro en la cabeza.

Eso fue lo que hizo un día un primo mío con otro perro que estaba atacado de sarna. Nada de veterinario. No lo había ni se estilaba; animal enfermo era animal muerto. El perro en cuestión fue llevado a un espacio abierto junto a un hoyo cavado previamente. Allí, sentado sobre sus patas traseras y mirando fijamente a su verdugo, recibió los perdigones. Fue mejor así. Son escenas que no se olvidan fácilmente.

Poco a poco fui acostumbrándome a como es la vida real junto a los animales en un habitat compartido con el hombre. Lo que también aprendí de los perros es que son fieles a su amo, hasta la muerte, literalmente hablando.

Capitán consideraba que su amo era mi tio Francisco, pero esa fidelidad alcanzó niveles increíbles a raíz de un hecho que los unió indisolublemente. Un día, los perros corrían tras una liebre y Capitán no pudo esquivar una cerca de alambre de pua, en la que quedó enganchado y con un ojo salido de la órbita.

Mi tío lo encontró así y con unas tijeras cortó los nervios que mantenían el globo ocupar colgando. El perro, a pesar del dolor, se mantuvo inmóvil como comprendiendo que se le estaba haciendo un bien. La cuenca vacía fue curada día tras día por mi tío, hasta que el animal, ahora tuerto, sanó completamente.

A partir de entonces, Capitán, durante los años que vivió, no se separó jamás ni un metro de mi tío y ladraba amenazante a quién osara acercársele. Solo callaba cuando su amo le daba la orden. Por las noches dormía junto a la puerta de la casa, no importa que hiciera frío o lloviera. Nunca he visto tal muestra de fidelidad y amor de un perro hacia su amo. Otra lección del mundo animal.




16 de octubre de 2009

Momentos para volver a ver y escuchar


En realidad, en este caso sería para “escuchar” pues se trata de la melodía de una canción. Pero lo de “ver” también es válido ya que a través de este video de Youtube, algunos podrán conocer al autor –y aquí también intérprete- del tema en cuestión.

Si tuviese que elaborar una lista personal sobre MELODÍAS DE CANCION, La mer (El mar), de Charles Trenet, ocuparía sin duda un lugar en un podio de tres.

Otro ranking podría hacerse sobre LETRAS DE CANCION, pero aquí ya entraríamos en otro terreno.

La mer tiene ya sus años, y a pesar de que circulan unas 400 versiones, no me parece que haya tenido mucha difusión, por lo menos entre la gente joven. Para los que estamos ya en el otoño biológico, posiblemente nos resultará más familiar.

Esta versión de su autor me perece excelente, junto con la de la cantante francesa de voz grave y muy personal, Juliette Greco.

Para nostálgicos entonces, cliquear en PLAY




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14 de octubre de 2009

Los miércoles hablamos de libros...




…y hoy dedicamos este espacio a un escritor egipcio que acabo de conocer a través de uno de sus libros (cuánto nos queda aún por descubrir..). Se trata de Naguib Mahfuz, galardonado con el Premio Nobel de Literatura 1988, y fallecido el 30 de agosto de 2006.

Ingresé al mundo literario de Naguib Mahfuz durante una visita a la magnífica Biblioteca de Mataró, de la que me llevé una novela corta de sólo 204 páginas, Un señor muy respetable, cuya sinopsis puede leerse en párrafos siguientes.

El libro fue publicado en 1975 y el autor demuestra que no hacen falta palabras rimbombantes ni rebuscadas para tocar temas importantes, profundos, que a la vez mantengan el interés del lector. A este tipo de escritura la he bautizado como de estilo “sujeto, verbo, predicado”, o sea, llana, simple, sin entrar en vericuetos lingüisticos.

En realidad, me contacté con Mahfuz a través de una sugerencia/recomendación como la que se intenta en este espacio de los miércoles. En la lista que vamos confeccionando hay un libro de Naguib Mahfuz, El callejón de los milagros, que me hice el propósito de leer a raíz de un comentario de un blog encontrado en Internet.

Todo es una cadena, y no pretendo más que ser uno de sus eslabones. Si a alguien le resulta útil me daré por satisfecho. Para mí lo ha sido.

Sinopsis de Un señor muy respetable

Ambientada en el Egipto moderno, la novela narra el itinerario de Uzmán Bayyumi, un hombre que consagra su vida a un único fin: llegar a director general en la cúspide de la pirámide burocrática.

Dispuesto a sacrificar todas las vivencias no relacionadas directamente con su escalada hacia el poder, Uzmán considera que su meta es una tarea sagrada. Sin embargo, su existencia se convierte en una patética mezcla de ascetismo y adulonería servil, carente de sentimientos verdaderos y amenazada por el inexorable paso del tiempo.

Esta novela es una portentosa muestra del arte narrativo de Naguib Mahfuz en perfilar personajes cuya riqueza y complejidad reflejan sugestivamente las constantes de la condición humana. Irónica y escéptica, magnífico retrato psicológico y social.

Un señor muy respetable disecciona la realidad egipcia con un enfoque marcadamente crítico. (Contratapa del libro)


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Naguib Mahfuz, fallecido a los 94 años, publicó en más de medio siglo 50 novelas, las que iremos transitando si es que podemos robarle tiempo al tiempo.
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13 de octubre de 2009

A pedido de los seguidores

La globalización no tiene fronteras. Nuestros queridos amigos bolivianos trajeron a España la moda del Ekeko, que todos conocemos....


..y si no, vean ésto.



A pedido de la seguidora Noemí, aquí los patriarcas se confunden entre los milenarios hierros y maderas de la puerta de Nuestra Señora del Castell



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12 de octubre de 2009

Un día histórico


Mientras el otoño comienza a dejarse ver y sentir, dos exponentes de la –por ahora- última generación, quisieron tomar contacto con una parte de sus raíces y para ello se trasladaron a Cubells (ufaaa… otra vez!) acompañados de una nutrida delegación hispano-argentina.

Seguimos al líder de la caravana y después de dos horas..

..allí estaba Cubells

Los dos personajes centrales quedaron registrados para la posteridad en esta foto que reúne casi mil años de historia en sus dos extremos.

La generación intermedia no quiso ser menos

Pero al final, esos “locos bajitos” prefirieron dedicaerse al esparcimiento

y a reflexionar.

(Espero que ahora podamos complementar la parte histórica con una buena comida)

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11 de octubre de 2009

Esto...esto es el fútbol

Creía y sigo creyendo, pero tal vez me equivoco, que un partido de fútbol es cosa de 22 asalariados -algunos a niveles insultantes- que a lo largo de 90 minutos lo único que les preocupa es meter un balón de cuero en un rectángulo de madera.




Vida, milagro, apocalipsis, Dios



Pero parece que en esa hora y media "se dejan la vida, en busca de un milagro que los salve del apocalipsis, confiando en la ayuda de Dios".

Y si no, sólo hay que fijarse en los siguientes extractos de la prensa mundial sobre el partido Argentina-Perú, que era vital para la clasificación al Mundial de Sudáfrica, de la escuadra albiceleste, una de las mayores potencias del fútbol.

"....Nos convendría tomar a Perú como el último partido de nuestras vidas" (periodista argentino Diego Fucks antes del encuentro.

"...Nos va la vida en dos partidos " (el mismo Fucks)

Después del partido

"Fue un milagro de San Palermo que nos deja una vida más" (el DT de Argentina Diego Maradona)

"Palermo da a Argentina 90 minutos más de vida" (Diario Marca, España)

"Que Dios siga ayudando..."· (prensa argentina)

"La sensación de catástrofe invadió a todo un país" (El Periódico, España)

"....Y, lo que sería casi apocalíptico, puede quedarse afuera..." (El Periódico, España)

Caramba! Qué poca importancia le daba yo al fútbol frente a los acuciantes problemas que padece la mayoría de sus sostenedores, es decir los aficionados.

Precisamente, miles de estos aficionados, empapados en la noche del sábado bajo una lluvia torrencial, agradecieron al cielo que un gol de Martín Palermo en tiempo de descuento mantenga al equipo con vida para el último y decisivo partido frente a Uruguay.

Pero ese milagro cuando el tiempo expiraba, les corresponde a ellos en gran parte, pues Maradona encontró la solución haciendo caso precisamente al clamor de las tribunas que pedían el ingreso del goleador Palermo.

"Andá y resolvé esto", dicen que le dijo. Después de meses al frente del equipo nacional y con contrato millonario, Maradona, futbolista genial pero absolutamente prescindible como estratega y conductor de grupo, quizás se crea ahora que ha sido el hacedor de este "milagro" como aquel otro en el que fue "la mano de Dios" y no la suya, la que marcó aquel famoso gol a los ingleses en el Mundial de 1986.

Y para los esforzados futbolistas de cualquier selección mundial va también un mensaje:

Si están dispuestos a "dejar la vida" por la camiseta, ¿por qué no renuncian a cobrar un solo dólar, peso, euro o yen, cuando "se maten" por su selección y lo donan a alguna ONG, por ejemplo?

Así, el fútbol devolvería en parte mucho de lo que recibe de sus sostenedores.

En lo que a mí respecta, y con lo que me gusta el fútbol, si la selección de España, mi país, no se hubiese clasificado para Sudáfrica, me importaría un pito. Me preocupa más mi jubilación.

En cuanto a la selección argentina, llevado de la torpe mano de Maradona, podemos resumir su difícil situación actual con un comentario del ex Director Técnico, César Luis Menotti:

"El equipo no gana porque juega como el culo. No jodamos".



Menotti dice que el 98 por ciento de los periodistas deportivos no sabe nada de fútbol. Exagera un poco. Hay muchos buenos periodistas que saben tanto como él, pero sí también es cierto que la mediocridad sobrevuela a otros muchos.


Así y todo, nada quita que Argentina pueda ganar el Mundial; jugadores tiene, esto no se discute.
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10 de octubre de 2009

Un préstamo

¿Qué estará pensando el uno del otro?

¿Qué quieren que les diga……? (los puntos suspensivos transmiten duda). El Nobel de la Paz otorgado a Barack Obama no me parece algo tan malo como se deja entrever o se afirma en comentarios que he leído.

Las opiniones en contra son porque es el presidente de Estados Unidos?

Seguramente hay en el mundo personas que han hecho más merecimientos para aspirar a este galardón y cada uno debe tener un nombre, pero en los comentarios no he visto que se mencione a nadie en particular.

La Academia Sueca se apartó de sus normas y premió a alguien no por lo que hizo sino por lo que puede hacer. Ha hecho una inversión en Obama.

Si quiere transgredir aún más sus propias normas, debería comunicar a Barack Obama que le entrega el Nobel en calidad de PRESTAMO, y que al final de su mandato deberá devolverlo o quedárselo, según lo que haya hecho.

Con el permiso del ateo y admirable José Saramago (Nobel de Literatura) tomamos sus palabras para definir nuestra opinión:

"El galardón no es prematuro si lo tomamos como una inversión. Quizás Obama tome todavía más consciencia de cuánto lo necesitamos".
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8 de octubre de 2009

Momentos para volver a ver y escuchar


Hablar de Joan Manuel Serrat, por lo menos para mí, es hacerlo desde una admiración que pocos artistas me han generado.

En este blog se ha publicado una nota-recuerdo personal sobre este cantautor tan catalán y universal, un verdadero orgullo para mi generación pues tenemos casi la misma edad. (Ver la nota cliqueando aquí. )

A Serrat lo relaciono más con la melancolía, nostalgia y tristeza que con la alegría, aunque también ha incursionado en ese aspecto de la vida con muchos temas pegadizos no carentes de humor. Pero si tuviera que elegir tres palabras para definir la obra de Serrat como autor de letras y musicalizador, estas serían: amor, sufrimiento y libertad.

El recuerdo de hoy evoca un tema que reúne esas tres palabras. Forma parte del album dedicado a poemas de Miguel Hernández, que junto con el de Antonio Machado y Mediterráneo, es para mí lo mejor de su obra.

El tema es harto conocido, pero siempre que se lo escucha sacude las fibras íntimas y deja un halo de la tristeza mencionada más arriba. Para conjugar esto se han unido tres vertientes: el poema de Miguel Hernández escrito desde la prisión, la musicalización de Alberto Cortez y su difusión masiva gracias a la maravillosa interpretación de Serrat.

Por cierto, Serrat le puso música a todos los poemas de Hernández, con excepción de éste, y pone énfasis siempre en explicarlo y reconocerlo. Antes de comenzar puntualiza a su auditorio: “La música corresponde a mi amigo y compañero Alberto Córtez”. Un detalle más de su personalidad.

Si quieren ponerse un poco tristes vean y escuchen este video.
No todo en la vida es risa y alegrías.


El video corresponde a una presentación en Buenos Aires.







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7 de octubre de 2009

Los miércoles hablamos de libros







Si un libro le ha gustado a algún lector puede que a otro también le guste


Mientras seguimos recopilando sugerencias sobre libros leídos para compartirlas en el espacio de los miércoles, hoy vamos a retroceder en el tiempo y rescatar de la memoria los primeros cinco de una serie de títulos que en su momento llenaron los requisitos que justifican el espíritu de esta sección: leer debe ser un placer, no una obligación.

Somos parte del grupo de personas que consideramos la lectura como un entretenimiento placentero, como ver una película. En las páginas de un libro y en el cine, podemos encontrar acción, drama, comedia, romance, intriga, suspenso, etc. De todo aprenderemos algo.

De la misma manera que en el cine no siempre nos lanzamos en busca de películas “de culto” sino que vamos predispuestos a seguir la trama que nos plantea el creador de turno, con los libros ocurre lo mismo. Se trata de pasar un momento agradable, y si al final nos deja alguna enseñanza, tanto mejor.

Algunas películas las hemos visto más de una vez porque nos han gustado mucho. También esto se repite en la literatura, ya sea en obras “profundas”, de divulgación o simplemente “best sellers”.

Los cinco títulos que se mencionan a continuación pertenecen a este último género. Cuando los leí por primera vez me “atraparon” por su trama y el ritmo en que el autor la desarrolla. De ahí que con el paso del tiempo, volví sobre los mismos porque según mis gustos personales se habían ganado ese derecho.

Por eso que haciendo abstracción de sus méritos literarios –no me siento capacitado para juzgarlos- sólo puedo decir que me gustaron, y mucho. Si alguna de las personas que lee estas líneas se los encuentra en un recodo del camino, puede hacer dos cosas: seguir de largo o dedicarles parte de su tiempo.


Los cinco primeros títulos de esta serie son:



La Palabra (1972) - (Irving Wallace)
Sinopsis: En las ruinas de Ostia Antica, el profesor Augusto Monti descubre un papiro del siglo I d.C. que resulta ser el más grande y trascendental descubrimiento arqueológico de todos los tiempos. Es el Documento Q, el evangelio escrito por Santiago, hermano menor de Jesús, y ofrece al mundo moderno a un nuevo Jesucristo, desvela los secretos de sus años desconocidos y contradice los relatos existentes sobre su vida. Teólogos, impresores, lingüistas, traductores, cristólogos y otros profesionales de todo el mundo forman un único grupo de trabajo, conocido en clave como Resurrección Dos, que publicará y explotará la nueva versión de la Palabra, una empresa comercial de tal magnitud que ningún rastro de falsedad debería ensombrecerla.


Steven Randall dirige la agencia de relaciones públicas que lanzará la nueva Biblia al mercado mundial. Pero desde el momento en que decide investigar acerca del nuevo Evangelio, cae preso de una red de intrigas que pone a prueba la autenticidad del descubrimiento.


Sin que ningún miembro de Resurrección Dos consiga detenerlo, Randall conseguirá llegar hasta la única persona que conoce la verdad.


Irving Wallace nació en Chicago en 1916. Caracterizado por la rigurosidad de sus investigaciones, Wallace ha vendido millones de ejemplares en todo el mundo. Murió en Los Ángeles en 1990. NOVELA, MISTERIO.




El complot (1967) – (Irving Wallace)
Sinopsis : Un grupo de fanáticos comunistas se dispone a frustar las negociaciones de paz y distensión entre los bloques. Proyectan atentar contra el primer ministro soviético en la cumbre de superpotencias que se celebra en París, para así crear el caos que les permita hacerse con el poder en la URSS y en China. Una pareja de periodistas y un ex diplomático, que han investigado la implicación del grupo en el asesinato del presidente Kennedy, se arriesgan a una peligrosa carrera contra el reloj. NOVELA , SUSPENSO, ESPIONAJE.







Never love a stranger (1948) (No amarás a un extraño) – (Harold Robbins) – Leído en inglés-
Es su primer libro. Está basado en su propia vida en el orfanato y en las calles de Nueva York y creó gran polémica y controversia por sus gráficas explicaciones sobre la sexualidad. Lo escribió para ganar una apuesta de 100 dólares con un directivo de Universal Pictures y demostrarle que era capaz de escribir un guión más interesante que lo que se hacía en ese momento en la meca del cine. Resultó ser un best-seller de gran tirada. NOVELA

Los vendedores de sueños (1949) – (The Dream Merchants) - (Harold Robbins) (leído en inglés)
Novela basada sobre la industria cinematográfica de Hollywood, desde sus comienzos.
NOVELA





Las uvas de la ira (The Grapes of Wrath, 1949)- (John Steinbeck)
Considerada su mejor obra. El libro llegó a ser prohibido en varias ciudades de California. En 1940
cuando fue adaptado al cine, recibió el premio Pulitzer. Steinbeck recibió el premio Nobel de Literatura en 1962. Murió el 20 de diciembre de 1968 en Nueva York.
NOVELA








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5 de octubre de 2009

Ferrari: el gran desafío


José Trepat



Ferrari! Decir Ferrari es decir pasión cuando hablamos de automovilismo aplicado a la Fórmula Uno, que es el tema de esta nota.

Los seguidores, tanto aficionados como fanáticos, de los campeonatos de la F1 que comenzaron a disputarse como tales en 1950, han ido cimentando generación tras generación una idolatría tal por los coches rojos –el color de la pasión- que salen de la fábrica de Maranello, que más que el piloto de turno, lo que les importa es que gane la marca, la mítica marca Ferrari.

Y para todo piloto de la categoría, llegar a sentarse al volante de una máquina oficial con la figura de Il cavallino rampante, es la culminación de su carrera; no hay un peldaño superior. Han tocado el cielo con las manos.

Pero esa simbiosis entre hombre y máquina se basa precisamente en que cada una de las partes entrega lo mejor de sí. Ferrari ofrece a sus pilotos coches de líneas estilizadas y mecánica confiable, y espera de ellos lo mejor de su capacidad para que esa combinación sea demoledora.


Por haber estado siempre presente desde sus comienzos, Ferrari fue y es el símbolo indiscutible de la Fórmula Uno, a diferencia de otras marcas que han estado entrando y saliendo según circunstancias diversas, en este llamado circo multimillonario que es actualmente.

Si bien es cierto que la F1 ha perdido el romanticismo de sus primeras épocas por obra y gracia del dinero que casi todo lo mueve, la marca italiana sigue manteniendo el misticismo que fue generando entre los fanáticos de las competencias automovilísticas.

Para ser piloto de Ferrari, el aspirante debe ser muy bueno o –lo cual no es excluyente- contar con un respaldo financiero importante que permita a la casa de Maranello seguir desarrollando sus nuevos modelos en tiempos de crisis, para que el nivel competitivo no decaiga.

Tal parece ser el caso de la incorporación a partir de 2010 del bicampeón del mundo, el español Fernando Alonso, que llega a piloto número uno de Ferrari arropado por un colchón multimillonario aportado por el Banco de Santander, presidido por Emilio Botin, un verdadero genio de las finanzas que seguramente no da puntada sin hilo.

Pero esto no significa restarle méritos a Alonso, ni mucho menos. ¿Alguien creía que el alemán Michael Schumacher iba a superar la marca de cinco campeonatos del mundo que durante tantos años ostentó el argentino Juan Manuel Fangio, una de las leyendas de esta categoría? Sin embargo “Schumi” lo hizo, ganó siete.



Juan Manuel Fangio


Y lo hizo con Ferrari. El asturiano será a partir del año próximo primer piloto de la mejor escudería de la historia, y si al cabo de los tres años de contrato su desempeño ha sido relevante, con títulos incluidos, ¿puede afirmar alguien que el record del alemán no puede ser superado? Dependerá de Alonso, ya que se descuenta que el equipo pondrá a su disposición todas las facilidades para ello.

Como sucede en muchos órdenes de la vida, nadie sabe a priori cual puede ser el límite de esta asociación Ferrari-Alonso-Botín. Será interesante ver también hasta que punto las restantes escudería se lo permitan, pues si se trata de dinero, en cualquier momento puede aparecer un mecenas que apuesta por una determinada marca y un determinado piloto, que los hay muchos y buenos.


Gran Premio de Mónaco, pintura

Lo que sí es cierto es que actualmente, el piloto es un engranaje más de la complicada maquinaria que mueve a la F1, donde los ingenieros, diseñadores y un numeroso plantel de técnicos altamente especializados tienen una importancia fundamental en el éxito o fracaso.

Muy distinta era la Fórmula Uno en sus comienzos. Los archivos gráficos de la época nos ayudan a recordar esas máquinas y esos pilotos, tan distintos ambos de lo que son en la actualidad. Causa un poco de gracia verlos sentados en la carlinga con respaldo vertical y aferrados a enormes volantes que debían girar no sin gran esfuerzo.

A diferencia de los cascos de astronautas de los Raikkonen de hoy, los pilotos de esos años –Ascari, Villoressi, Fangio, entre otros- se protegían apenas la cabeza y usaban gruesas antiparras. Ni hablar de trajes antiflama; el atuendo de muchos era pantalones de calle y camisetas de manga corta. En caso de accidente, si te he visto no me acuerdo.


Alberto Ascari


La historia de Ferrari en la F1 está jalonada por grandes nombres. Son tantos que tomaremos algunos de los más relevantes para seguir la evolución de la gloriosa marca. En los albores de los campeonatos mundiales de la categoría sobresalen los italianos Alberto Ascari, Nino Farina y Gigi Villoresi, a los que se unieron el argentino José Froilán González en 1951. El legendario Fangio corrió para la marca en la temporada 1956.


A principios de 1957, Ferrari anunciaba su equipo oficial de Fórmula 1 para el Gran Premio de Argentina: Mike Hawthorn, Peter Collins, Eugenio Castelloti, Luigi Musso, Wolfgang von Trips y Alfonso de Portago.

Un dato ominoso: todos estos pilotos habían muerto a finales de 1961 a causa de sendos accidentes, debido a las casi inexistentes medidas de seguridad. Era cosa de pasión y muerte, de gloria u olvido, según los méritos que había hecho cada uno.


La incorporación de Juan Manuel Fangio a Ferrari en 1956, se produjo en reemplazo del que había sido su archi rival en los años precedentes, Alberto Ascari, que se mató durante una sesión de entrenamiento en Monza. Las relaciones entre el “chueco” y el dueño de la escudería, Enzo Ferrari, no eran buenas, por lo cual el argentino se desvinculó de la marca al año siguiente.


Pero una vez más, un gran piloto había dejado su impronta en la afamada Scudería.



Contemporáneo de Fangio en Ferrari fue el español Alfonso de Portago, con el título nobiliario de marqués, descendiente del conquistador Alvar Nuñez Cabeza de Vaca.


Si bien exhibió condiciones, de Portago no tuvo tiempo para demostrarlas pues se mató a los 28 años, luego de una vida intensa que osciló entre los bólidos y las mujeres. Queda su imagen con un cigarrillo en la boca poco antes del comienzo de una carrera. Eran otras épocas!

Se lo menciona aquí como uno de los iconos de lo que ha ido siendo la Fórmula Uno desde entonces: una mezcla de glamour y dinero, no exenta claro está de grandes pilotos y máquinas cada vez más sofisticadas, con Ferrari siempre en la cúspide.

Entre 1960 y1965 pasaron por Ferrari muchos pilotos pero sólo uno se mantuvo en la escudería durante esos años: el mexicano Pedro Rodríguez, quien se sumó a la lista fatídica al morir en un accidente en 1971, en Nurburgring, Alemania.


El neozelandés Chris Amon aportó su presencia para Ferrari en las temporadas 1967-1970, pero también su “mala suerte” pues no consiguió ninguna victoria para la marca. El norteamericano Mario Andretti dijo de él que “si fuera enterrador, la gente dejaría de morir”.



Ferrari conducida por Schumacher, tal vez el diseño más logrado

Andretti corrió para Ferrari en las temporadas 1971-72, y su compañero de equipo, el suizo Clay Regazzoni, recomendó a don Enzo a un joven piloto austríaco: Niki Lauda.
Regazzoni quedó paralítico de las piernas a causa de un accidente y Lauda dio a Ferrari dos campeonatos del mundo, en 1975 y 1977.

A partir de Lauda, la galería de pilotos de Ferrari incluyó entre otros a Carlos Reutemann, Gilles Villeneuve, Alain Prosa, Jean Alesi, Nigell Mansell y Eddie Irvine.

Lauda hizo otro aporte significativo para la marca. En 1995, en su carácter de asesor técnico, sugirió la contratación del alemán Michel Schumacher. “Don Enzo” le hizo caso y así comenzó una relación casi perfecta: cinco títulos mundiales entre 2000 y 2004.

Ahora le corresponde a Fernando Alonso responder a la pregunta que se formuló un seguidor del blog y de Ferrari: “¿Le quedará grande a Alonso la escudería?”




















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1 de octubre de 2009

Un buen consejo

*** Espacio publicitario ***

Dos de los seguidores más jóvenes de este blog fueron interrumpidos a la hora del almuerzo para cumplir con una pauta publicitaria.

Con evidentes muestras de desagrado (Paula), y con mayor predisposición (Matías), se prestaron sin embargo para posar y hacer saber a sus amiguitos, padres, tíos y demás, que existe un blog hermano de éste, dedicado exclusivamente al mundo de los animales.

¿Cómo sería este mundo si solo estuviese habitado por los llamados seres humanos?


Al plantearse esta pregunta, Paula y Matías acordaron sugerir una visita a www.elojodelbuitre.blogspot.com , el cual irá creciendo hasta los límites que le ponga Google.

En ese espacio de la red tendrá cabida la mayor cantidad posible de fotos y datos sobre las especies del mundo animal. Las fotos son bajadas de Internet porque para eso están, creemos. Cómo aquí no hay fines de lucro, las imágenes se acreditarán cuando haya datos para ello.

Los dos pequeños seguidores sugieren que si te interesa el mundo animal, te registres como seguidor, tan solo cliqueando dónde dice "seguir este blog", que dicho sea de paso, tiene ya 34.465 visitas (muchos blogs amigos las quisieran, dicho esto sin ánimo de molestar a nadie).

Finalizada la publicidad, dejamos que sigan con su interrumpido almuerzo.
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