28 de febrero de 2014

MUNDO ANIMAL (3) - Elefante

Texto elaborado en base a información recogida de diversas fuentes como
Wikipedia, enciclopedias, etc.

¿Qué nos atrae del elefante, el mamífero terrestre más grande que existe? ¿Su peculiar nariz en forma de trompa? ¿Sus descomunales orejas? ¿Su tamaño y peso? ¿Su relativa docilidad para ser amaestrado? Todos elegiremos una parte o un todo, pero es difícil no sentir afecto por este animal, y un rechazo visceral hacia los cazadores furtivos que los matan tan sólo por sus valiosos colmillos de marfil, y también hacia los millonarios o algún monarca en decadencia que lo hacen por placer.

Este blog aspira a difundir someramente algunos datos básicos sobre las especies del mundo animal, conocerlos mejor y defenderlos de su peor enemigo, el hombre.

Foto de guiainfantil.com

El peso de un elefante adulto promedia los 7.500 kilos, pero con los extremos prensiles de su trompa, como si fueran dedos, puede recoger un maní de la mano de un niño. Esto en el caso de los elefantes africanos, porque los asiáticos sólo tienen uno de esos "dedos". Esa asombrosa trompa de alrededor de 100.000 músculos les permite también oler, respirar, barritar y beber. ¿Cómo no indignarse cuando nos enteramos de que una bala asesina destruye esta maravilla de la naturaleza?

El elefante posee algunas características que le son exclusivas, como que es el único mamífero que no puede saltar y el único también que tiene cuatro rodillas. Otro record es el período de gestación, 22 meses, el más largo en cualquier animal terrestre. La cría nace con un peso promedio de 120 kilos, se para en sus cuatro patas, va derecho a la ubre de la madre y ya está en condiciones de seguir a la manada; es el comienzo de una vida de 50 a 70 años, aunque algunos registros antiguos documentan edades máximas de 82 años.

Defendiendo a su cría del ataque de hienas. Foto de pausate.com

De su cerebro de cinco kilos parten comportamientos asociados a la inteligencia como el duelo, adopción, juego, uso de herramientas y auto reconocimiento. Todo esto los coloca a la par de otras especies inteligentes como los cetáceos y algunos primates. Otra maravilla son los colmillos que salen de su mandíbula superior y que por ser una gran fuente de marfil son los "culpables" de sus desgracias; los hay de hasta 120 kilos y hasta tres metros de longitud, aunque lo normal es que midan menos de un metro. Son incisivos extremadamente largos y el marfil es la dentina que los forma.

Los descomunales pabellones auditivos (mayores en el elefante africano que en el asiático) tienen como función principal la de termorregular la temperatura corporal, al enfriar la sangre que pasa por sus vasos sanguíneos; en animales de ese volumen sería difícil hacerlo de otro modo.

Foto de patty-elefantes.blogspot.com 

La alimentación es otro aspecto que asombra ya que necesitan hasta 200 kilogramos diarios de hierbas, cortezas de árboles y algunos arbustos con los que satisfacer su dieta.

El elefante produce una variada gama de sonidos, con los cuales expresa diversas emociones. El más conocido es el barrito, que hace cuando está asustado. También utiliza infrasonidos, lo cual le permite comunicarse con individuos situados a varios kilómetros de distancia. Estos sonidos, de frecuencias de hasta tan sólo cinco hertzios, se transmiten, además de por el aire, a través del terreno, pudiendo ser detectados mediante las patas antes de llegar al oído del animal, al ser la velocidad de propagación del sonido mayor en el suelo que en el aire. Este desfase en la recepción del sonido podría servir al elefante para estimar la distancia a la que se encuentra su congénere.

 La piel presenta delgados pliegues que, entrecruzándose, le dan un aspecto reticulado. El pelaje está representado por unos pocos pelos aislados y esparcidos por el cuerpo, algo más espesos alrededor de los ojos, en los labios, en la mandíbula inferior, en el mentón y en la parte posterior del dorso; por su parte el extremo de la cola ostenta un delgado plumero en forma de pincel. Les gusta estar en manadas.

Foto de fondofotos-animales.com

Según algunas creencias los elefantes temen a los ratones. En realidad, lo que ocurre es que tienen una visión deficiente: los ojos están a los lados de la cabeza, lo que hace que no puedan distinguir con claridad cualquier objeto pequeño que se mueva por delante. Esto hace que no soporten las sorpresas o los movimientos bruscos y cuando se acerca un ratón se ponen nerviosos y un poco agresivos.

Se los aprecia por su capacidad para aprender y su adaptabilidad como animales de trabajo. Durante milenios, su enorme fuerza ha sido explotada en la agricultura y en la guerra, e incluso hoy, sobre todo en el subcontinente indio, tienen importancia económica y como símbolo cultural.

El robusto cuerpo es soportado por patas parecidAs a pilastras y provistas de huesos gruesos y pesados. La estructura ósea del pie es intermedia entre la del hombre (plantígrado, con talón que descansa en el suelo, y la del caballo (digitígrado, con el talón alzado sobre el suelo). Las falanges están incrustadas en una blanda almohadilla de fibras blancas y elásticas rodeadas por una matriz grasa, lo que permite al elefante deambular silenciosamente entre la espesura. Los elefantes de selva y asiáticos suelen tener cinco dedos en las patas delanteras y cuatro en las posteriores. El elefante de sabana tiene, generalmente, solo cuatro dedos en las anteriores y tres en las posteriores.

Esto no quisiéramos verlo nunca más, pero sigue siendo una triste realidad

Los elefantes caminan a 4-6 km/hora pero pueden mantener el doble de esta velocidad durante varias horas. Un elefante en fuga o en ataque puede alcanzar los 40 km/h, lo que significa que, en distancias cortas, puede aventajar facilmente a un atleta. La piel tiene un grosor de 2 a 4 cm y tiene poco pelo. A pesar de su espesor, la piel es muy sensible y requiere frecuentes baños, masajes y espolvoreados con tierra para mantenerse libre de parásitos y enfermedades. Se los puede ver revolcándose en el barro; además de retozar, lo hacen para evitar la picadura de mosquitos

Los "cementerios de elefantes" tienen su explicación: antes de morir, los elefantes por instinto, buscan el agua, por lo que muchos mueren cerca de ella y próximos unos de otros.

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