15 de agosto de 2014

Mundo animal - Elefante

Uno de los temas de este blog es el mundo de los animales. Periódicamente "nos visita" un ejemplar de alguna especie para que los conozcamos mejor. Puede ser cualquiera. Hoy es el turno de: El elefante

Aclaración. Para la elaboración de esta nota las fotos han sido tomadas de Internet. Si el autor de las imágenes considera que se está violando algún derecho, nos lo comunica y la eliminamos de inmediato.

En el tiempo que se necesita para escribir esta nota, otros seis elefantes habrán muerto por las balas de los cazadores furtivos, según datos aportados por la protectora de animales David Sheldrick Wildlife Trust, y publicados el 12 de agosto, “Día Mundial del Elefante”. De acuerdo con la protectora, cada 15 minutos un elefante es asesinado por esos nefastos representantes de la raza humana. Una triste realidad que de seguir a este ritmo, podría significar la extinción de este admirable animal en 2025.

David Sheldrick Wildlife Trust es una organización fundada en Kenia en 1977 dedicada a la conservación de la vida salvaje. Su misión es asistir y asesorar, además de administrar un orfanato para elefantes y rinocerontes. En Facebook tiene 100.000 seguidores.

La desgracia del elefante, que deambula por este planeta desde hace 50 millones de años, es haber nacido con ese par de colmillos (que no son dientes sino incisivos extremadamente largos) tan codiciados por los traficantes de marfil. La protectora pide en su página web http://www.sheldrickwildlifetrust.org/ que se refuerce la vigilancia en las fronteras y se lancen campañas de educación para detener la demanda del marfil. Intenciones loables pero que más parecen una utopía. Seguramente hay muchas personas bien intencionadas, pero el poder del dinero siempre estará al acecho.

Buscando en diversas fuentes ha sido posible recopilar algunos datos (Obviamente esto no tiene propósitos enciclopédicos sino conocer un poco más a este magnífico animal)

Los elefantes siempre han sido contemplados con respeto y fascinación, principalmente por su gran tamaño -son los mayores mamíferos terrestres vivientes- y por su singular trompa y formidables colmillos, pero también debido a su longevidad, su capacidad para aprender y su adaptabilidad como animales de trabajo. Durante milenios, su enorme fuerza ha sido explotada en la agricultura y en la guerra, e incluso hoy, sobre todo en el subcontinente indio, tienen importancia económica y como símbolo cultural.

La gestación de la cría del elefante es de 22 meses y al nacer su peso promedio es de 120 kilos. Su tamaño sigue aumentando a lo largo de su vida, de modo que el animal más corpulento en un grupo es también, probablemente, el más viejo. Los elefantes actuales más grandes y pesados son los machos de la sabana africana. El mayor especimen conocido, al que se dio muerte en Angola en 1955 y que hoy está expuesto en el Smithsonian Institute de Washington, pesaba 10.000 kilos y medía cuatro metros de altura en la cruz.


El robusto cuerpo es soportado por patas parecidas a pilastras y provistas de huesos gruesos y pesados. La estructura ósea del pie es intermedia entre la del hombre (plantígrado, con talón que descansa en el suelo, y la del caballo (digitígrado, con el talón alzado sobre el suelo). Las falanges están incrustadas en una blanda almohadilla de fibras blancas y elásticas rodeadas por una matriz grasa, lo que permite al elefante deambular silenciosamente entre la espesura. Los elefantes de selva y asiáticos suelen tener cinco dedos en las patas delanteras y cuatro en las posteriores. El elefante de sabana tiene, generalmente, solo cuatro dedos en las anteriores y tres en las posteriores. Caminan a un ritmo de entre cuatro y seis kilómetros por hora pero pueden mantener el doble de esta velocidad durante varias horas. Un elefante en fuga o en ataque puede alcanzar los 40 kilómetros por hora en distancias cortas.

Es el único animal que no puede saltar y el único también que tiene cuatro rodillas. El cerebro, de alrededor de cinco kilos, es el más grande entre los animales terrestres.


Se le atribuye una gran variedad de comportamientos asociados a la inteligencia, como el duelo, altruísmo, adopción, uso de herramientas, juegos. Suelen estar a la par de otras especies inteligentes como los cetáceos y algunos primates. La prolongación nasal muy desarrollada conocida como prosbócide (la trompa en lenguaje coloquial) presenta una musculatura muy compleja que les permite utilizarla como manos o pinzas  para asir objetos o llevarse comida a la boca.


Otra de las características principales del elefante son sus enormes pabellones auditivos cuya función básica es la termorregulación ya que al estar muy vascularizadas permiten el enfriamiento de la sangre, que en animales de ese volumen sería muy difícil de conseguir por otros medios.

El elefante produce una variada gama de sonidos con los cuales expresa diversas emociones. El más conocido es el barrito, que emite cuando está asustado. También utiliza infrasonidos, que le permiten comunicarse con otros individuos a varios kilómetros de distancia. Estos sonidos, de frecuencias de hasta tan sólo cinco hertzios, se transmiten, además de por el aire, también a través del terreno y pueden ser detectados por las patas antes de llegar al oído del animal pues la velocidad de la propagación del sonido es mayor en el suelo que en el aire.


 La piel tiene un grosor de dos a cuatro centímetros y poco pelo. A pesar de su espesor, la piel es muy sensible y requiere frecuentes baños, masajes y espolvoreados con tierra para mantenerse libre de parásitos y enfermedades. Los elefantes poseen un sistema digestivo no rumiante, similar al de los caballos. Tiene lugar una fermentación microbiana en el ciego, una bolsa ampliada en la unión del intestino delgado con el grueso. En la estación de las lluvias, los elefantes africanos de sabana comen principalmente hierbas, y también pequeñas cantidades de hojas de una amplia gama de árboles y arbustos. Una vez han cesado las lluvias y se han agotado las hierbas, buscan su alimento en las partes leñosas de árboles y arbustos: ramitas, ramas y cortezas.



Su cola, corta, tiene una especie de plumero en el extremo, con el que ahuyenta a los insectos. Como no llega a todas las partes del cuerpo se revuelca en el barro para evitar las picaduras de mosquitos. ¿Tienen los elefantes miedo a los ratones? En  realidad, lo que ocurre es que su visión es deficiente, lo que les impide distinguir con claridad cualquier objeto pequeño que se mueva por delante. Esto hace que no soporten las sorpresas y los movimientos bruscos, por eso cuando se acerca un ratón se ponen nerviosos y un poco agresivos.

 Se cree que existen "cementerios de elefantes", ya que se han encontrado restos de paquidermos en una misma zona, muy cerca uno de otro; es un mito. Lo que sí ocurre es que cuando sienten que su final está próximo, por instinto buscan el agua, por lo que muchos mueren cerca de ella y próximos unos de otros.
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