5 de enero de 2014

CINE - Amor

Título original:  Amour
Duración:         127 min
Año:                  2012
País:   Austria  (coproducción con Alemania y Francia)
Director (también guión):   Michael Haneke
Reparto:  Jean-Louis Trintignant, Emmanuelle Riva, Isabelle Huppert

Oscar 2012 a la mejor película de habla no inglesa

Valoración:    Muy buena



Esta ha sido una sesión de cine de emociones fuertes, de las que te dejan pensando y que no podrás quitarte de la mente, por lo menos durante un tiempo. ¿Fueron dos horas entretenidas? No, no fueron entretenidas si por entretenimiento entendemos diversión. ¿Es una buena película? Sí, me pareció una muy buena película si la analizamos como realización cinematográfica. Los actores ejecutaron magistralmente el guión que les iba marcando el director que, en mi opinión, es el artífice principal de esta notable obra artística.

¿El mensaje de la película? Que cada cual lo interprete a su manera pero que sea desde un plano adulto. Es una película dura, triste, una cruda visión de LA VIDA en síntesis. ¿Cómo afectará al espectador? De una manera muy personal según lo que uno entienda de vocablos como dignidad, humillación, eutanasia, sacrificio, convicciones religiosas.

El director Michael Haneke
La película dirigida por Michael Haneke comienza con la que podría ser una de las escenas finales, o sea que el espectador ya sabe como termina, o lo sabe parcialmente porque de los dos personajes centrales George y Anne (Jean-Louis Trintignant y Emmanuelle Riva) sólo sabemos cual es el fin de uno pero desconocemos el del otro. A partir de allí lo que el realizador ofrece es la narración con lenguaje cinematográfico de alta calidad de cómo se llega a ese final.

El director austriaco sitúa el drama de los dos octogenarios profesores de música jubilados, en el interior de un piso en París. La vida de ambos es armoniosa y normal para su edad. Disponen de todo lo que suele acompañar a la vejez, incluso la soledad de dos, hasta que un día el deterioro y la decrepitud que traen los años, se instalan en el cuerpo de Anne. Su alimentación, aseo, movilidad, TODO dependerá de George, que se obstina en cuidarla de la manera que entiende debe hacerlo, con ternura y afecto. "Lo que puedan hacer en una residencia también puedo hacerlo yo aquí, y le había prometido que nunca la llevaría a una residencia", le dice un día a la hija de ambos (Isabelle Huppert).

Como apreciación personal se me ocurre que el director Haneke y Trintignant, o bien son viejos conocidos o deben haber hablado mucho para que el actor francés haya podido plasmar de manera tan soberbia lo que le dictaba el guión del propio realizador. La actuación de Emmanuelle Riva es también sencillamente perfecta.


Isabelle Huppert, como la hija de George y Anne
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