11 de enero de 2017

Elena sabe (Claudia Piñeiro)

- Libro nro. 415 leído en este blog -


Género:    Narrativa
Año:            2007
Páginas:    173
Título original: 
Traducción: 
Títulos leídos de esta autora:  6
Valoración:  Muy bueno
      
Como diría Saramago, éste es un libro desasosegante.  Menos mal que son sólo 173 páginas, pero han bastado para dejar en este lector un sabor amargo, como ocurre cuando nos enfrentamos a situaciones difíciles, tristes y en las que no se ve ninguna salida. Es lo que le ocurre a Elena, quién en el tramo final de su vida debe sobrellevar una enfermedad incurable a la que se le suma una terrible desgracia personal. El libro relata su drama con una dosis de suspenso por conocer el desenlace. La habilidad narrativa de Claudia Piñeiro me "secuestró" porque una vez comenzada la lectura no pude abandonarla hasta el final. Pasemos página y busquemos algo que permita recuperar el sosiego. 
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SINOPSIS 
Poco después de que Rita aparece muerta en la iglesia que suele frecuentar, la investigación se da por cerrada, y su madre es la única que no renuncia a esclarecer el hecho. Pero, jaqueada por la enfermedad, es también la menos indicada para encabezar la búsqueda del asesino. Un penoso viaje de los suburbios a la Capital, una vieja deuda de gratitud, una conversación reveladora. Estos son los hechos que pone en escena esta novela.  
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La autora
Claudia Piñeiro (Burzaco, Argentina,1960) es contadora, escritora, dramaturga y guionista de televisión. En 2005 obtuvo el Premio Clarín de Novela por Las viudas de los jueves, distinción a la que han seguido otras. En una entrevista publicada en la Revista Ñ, del diario Clarín cuenta en 2005, cómo empezó su carrera de escritora: "En 1991, estaba trabajando de gerente administrativa en una empresa que tenía una sucursal en San Pablo. Tenía que viajar para hacer la auditoría de los tornillos con los que se hacían unos compresores de aire; una cosa tremendamente aburrida. Yo iba en el avión, supongo que iba llorando, y leo en un recuadro muy chiquito en el diario el llamado a concurso de 'La sonrisa vertical', el certamen de la editorial Tusquets. Yo ni siquiera sabía que se trataba de un concurso de literatura erótica. Lo único que pensé fue: 'Vuelvo y me pido vacaciones y escribo una novela para esto, porque si no, yo me voy a quebrar'. La novela se llamaba El secreto de las rubias y quedó entre las diez finalistas, aunque luego no se publicó. Me di cuenta de que escribir era algo demasiado fuerte y, aunque siempre escribí, ya no podía postergarlo. Apareció como un salvavidas que me tiraron en ese momento".
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