4 de mayo de 2010

Publicidad tsunami



“La letra, con sangre entra”


“La gota horada la piedra”

Los responsables de una campaña publicitaria que que estos días está azotando sin piedad a los sufridos televidentes españoles, seguramente han encontrado en esos dos refranes la musa inspiradora para un atosigante anuncio que, en el caso de quien esto escribe, ha logrado lo contrario del objetivo perseguido.

No solo no han podido convencerme de las bondades del producto, sino que sembraron las semillas del odio hacia el mismo, sus realizadores, y el personaje público que le pone rostro y voz.

La situación de estrés es tal que el control de mandos del televisor se ha convertido en arma defensiva lista para entrar en acción y cambiar instantaneamente de canal cuando de sopetón se te aparece el rostro ajado, cargado de años, del bueno de Manolo Escobar hablandote de las bondades de Danacol para combatir el colesterol.

El otrora buen intérprete de copas y pasodobles entra en tu hogar en TODAS las tandas publicitarias de TODOS los canales y a TODAS horas. Es que el aviso no tiene gracia, no tiene ingenio y es visualmente muy pobre. Si creen que repitiéndolo mil veces por día lograrán convencerme, están muy equivocados.

Todo lo contrario; apenas aparece la imagen u oigo la voz de Manolo, mis manos buscan el mando a distancia y los dedos aprietan freneticamente cualquier botón a fin de que desaparezca de la pantalla. Pero, ¿que sucede? Que aterrizas en otro canal en el que al cabo de pocos segundos ahi está otra vez Manolo y su maldito colesterol.

La empresa que vende el producto y los responsables de esta campaña tipo tsunami seguramente han hecho un estudio de marketing y piensan que esta es la mejor manera de imponer el producto, como una gota de agua que va horadando el pétreo cerebro de los tevidentes.

No lo soporto más!. Juré por mis ancestros no comprar jamás Danacol aunque me esté ahogando en colesterol. El mismo Manolo lo dice en el anuncio: “una dieta sana y un Danacol diario”. Con una dieta sana, ¿para qué lo necesitamos?.

Un anuncio publicitario tiene que ser ingenioso, agradable de ver, y sobre todo emitido de manera dosificada, no como una lluvia torrencial en la que uno sólo busca guarecerse de la misma. Parece que contra Manolo no hay paraguas que valga y solo queda esperar pacientemente a que pase la tormenta.

Tal vez los creadores de esta campaña tengan razón y yo no sea más que un televidente ezquizofrénico. ¿Soy el único o somos legión? No hay modo de saberlo así que continuaré en soledad luchando contra los molinos de viento.

Como contrapartida, está la de Nespresso que promocionan George Clooney y John Malkovich. No cansa, está bien hecha y sobre todo, dosificada, como un pocillo de café que se bebe de tanto en tanto, no como el Danacol que nos sirven cada tres minutos.

Del café no me canso. Del Danacol, no quiero ni que me lo nombren. Y conste que no tengo nada contra el insistente de Manolo Escobar.
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2 comentarios:

Fer.T dijo...

lo que hace la edad!!!! ajjajjaja!!!
Me lo imagino en cada publicidad del formidable DANACOL, puteando y buscando el mando!!!!! jajajjaja diciendo, Beatriz por favor cambiaaaaa y mama aguantando !!!!! jajajaja

Ana dijo...

No será que ahora tenés mucho tiempo libre?? Quiero cansarme de Manolo yo también! Por suerte o por desgracia no tengo el placer (o desagrado) de conocerlo!
PD: Compadezco también a mi pobre madre!!!